¿Se puede contratar un seguro médico con enfermedades preexistentes? Guía completa 2025

Si tienes una enfermedad grave o crónica, existen fórmulas para contratar un seguro médico con enfermedades preexistentes
Es posible tener un seguro médico con enfermedades preexistentes pagando un recargo en la prima o asumiendo ciertas limitaciones económicas o de servicio

En España, el 25,9% de la población tiene un seguro de salud. Cada vez más personas optan por hacerse un seguro médico para evitar las largas listas de espera de la sanidad pública. Si estás sano, no hay problema. Pero, ¿qué ocurre cuando quieres contratar un seguro médico con enfermedades preexistentes?

Si te han diagnosticado una enfermedad grave o eres un paciente crónico, puedes encontrarte con que las aseguradoras se niegan a hacerte una póliza médica. Sin embargo, estar enfermo no implica, necesariamente, que no puedas tener un seguro de salud.

En este artículo, te explicamos las circunstancias en las que se puede firmar un seguro médico con enfermedades preexistentes y consejos prácticos para elegir una póliza que cubra tus necesidades.

¿Qué se consideran enfermedades preexistentes?

Las preexistencias en el seguro de salud son todas aquellas enfermedades, discapacidades o patologías de carácter grave o crónico que el tomador haya tenido o tenga antes de firmar la póliza médica con la aseguradora.

¿Por qué es relevante? Porque las compañías emplean esta información, junto con otros factores (como la edad, la profesión e incluso los hábitos de vida), para calcular el riesgo de asegurarte y cuánto te van a cobrar por la póliza.

A priori, una persona con una enfermedad crónica va a suponer un coste en gastos sanitarios mucho mayor para el seguro que alguien sin problemas graves de salud. Por lo tanto, su prima será más alta. Si el riesgo se estima demasiado alto, podría llegar a negarse a darle cobertura.

A la hora de valorar un candidato al seguro médico con enfermedades preexistentes, se suelen tener en cuenta patologías como las siguientes:

  • Diabetes de tipo 1 y 2
  • Obesidad severa o mórbida
  • Cáncer
  • Enfermedades cardiovasculares: si has sufrido un infarto, una angina de pecho o tienes insuficiencia cardíaca
  • Enfermedades neurodegenerativas, como párkinson y alzhéimer
  • Enfermedades autoinmunes, como lupus o artritis reumatoide
  • VIH
  • Enfermedades crónicas: respiratorias (como asma, EPOC, fibrosis pulmonar…), hepáticas (cirrosis, hepatitis…), renales…
  • Apnea del sueño
  • Trastornos psiquiátricos o neurológicos crónicos, como depresión, epilepsia o esquizofrenia
  • Esclerosis múltiple
  • Paraplejia y tetraplejia

Esta es una lista meramente orientativa de las enfermedades preexistentes que se suelen excluir en muchas pólizas médicas. Cada aseguradora tiene sus criterios propios, por lo que es esencial consultar las especificaciones de cada compañía antes de contratar un seguro de salud.

¿Tiene acceso la aseguradora al historial médico?

Una de las preguntas habituales al considerar un seguro médico con enfermedades preexistentes es: ¿Cómo sabe la aseguradora si tengo algún problema de salud o no? ¿Pueden consultar mi historial médico?

La respuesta es no. El historial médico es un documento confidencial al que las compañías de seguros no tienen acceso.

Por el contrario, eres tú quien debe facilitarle la información necesaria sobre tu salud a la aseguradora antes de firmar la póliza. Esto se realiza mediante un cuestionario médico que la entidad proporciona antes de hacerte una oferta de seguro.

En el cuestionario de salud, debes indicar si tienes enfermedades preexistentes. En caso afirmativo, es posible que la aseguradora te solicite más información para valorar la gravedad de la patología, como informes o pruebas médicas.

¿Qué ocurre si se le oculta una enfermedad al seguro?

La tentación de omitir información a la hora de contratar un seguro médico con enfermedades preexistentes puede tener graves consecuencias. De hecho, es ilegal mentir u ocultarle información relevante al seguro.

Una póliza de seguros es un contrato vinculante regulado por la Ley de Contrato de Seguro de 1980. El artículo décimo de la ley establece el deber del tomador de «declarar al asegurador, de acuerdo con el cuestionario que éste le someta, todas las circunstancias por él conocidas que puedan influir en la valoración del riesgo».

Si se descubre que tenías una condición médica previa a la firma del contrato y no lo comunicaste en el formulario, la compañía tiene derecho a cancelar tu póliza y perderás la prima que ya hayas abonado. Además, si ya habías disfrutado de las prestaciones, la aseguradora puede reclamarte los gastos.

También podría, simplemente, actualizar la póliza para retirar la cobertura de la patología que no declaraste o subirte la prima en consecuencia. Eso sí, si se demuestra que actuaste de mala fe para defraudar al seguro, puedes enfrentarte a una demanda por fraude.

Opciones para tener seguro médico con enfermedades preexistentes

Es posible tener un seguro médico con enfermedades preexistentes, pero dar con la póliza adecuada puede ser una ardua tarea. Para conseguirlo, es necesario navegar la amplia y variada oferta de seguros de salud que existen en las diversas aseguradoras, por lo que es buena idea confiar en un corredor de seguros especializado en el área.

«Algunas aseguradoras aceptan enfermedades crónicas, pero pueden aplicar exclusiones; por ejemplo, no cubrir tratamientos relacionados con esas enfermedades. Otras, pueden pedirte un recargo en la prima. Lo importante es comparar opciones y elegir la que mejor se adapte a ti», destaca Fernando Souto, director comercial de Cosnor Seguros.

No es recomendable ocultar información en el cuestionario de salud al contratar un seguro médico con enfermedades preexistentes

Cada compañía tiene diferentes ofertas y requisitos, por lo que la clave está en dar con la póliza que te permita tener un seguro médico con enfermedades preexistentes según tu caso particular. Para ello, existen varias opciones en el mercado asegurador español:

Pólizas con recargo por preexistencias

Si tienes diagnosticada una enfermedad grave o padeces alguna condición médica crónica, tu mejor opción es contratar una póliza con recargo con una aseguradora que admita la afección específica que padeces.

La mayoría de los seguros de salud solamente cubren los gastos médicos de dolencias futuras, que surgen después de contratar la póliza. Pero algunas entidades también cubren el tratamiento de patologías diagnosticadas con anterioridad a la formalización del seguro, aplicando un recargo en la prima.

Deberás pagar un poco más, pero tendrás acceso a especialistas médicos y cobertura (total o parcial) de gastos de tratamiento que, de otra forma, tendrías que costearte tú.

La lista de enfermedades excluidas es diferente en cada entidad aseguradora, por lo que es imprescindible consultar las condiciones de cada una para saber si tu caso está cubierto o no. Así como otras condiciones como, por ejemplo, la edad de acceso, ya que muchas pólizas de este tipo están dirigidas exclusivamente a personas mayores.

Pólizas con limitaciones y exclusiones

En muchos casos, las aseguradoras ofrecen pólizas con coberturas limitadas para enfermedades preexistentes. De esta forma, tienes todas las prestaciones habituales con ciertas excepciones negociadas de forma individual en función del tipo y gravedad de tu dolencia.

Puede ser que se excluya por completo la cobertura de la afección preexistente o que se impongan límites de gasto o de servicios (por ejemplo, podría cubrir visitas médicas, pero no medicación).

Seguros sin cuestionario médico

Algunas aseguradoras ofrecen pólizas de salud sin realizar un cuestionario previo. Si la compañía no te pregunta, no tienes la obligación legal de informarles de tus enfermedades previas. Solo estás obligado a compartir con la aseguradora aquella información que te pida específicamente.

«Quedará exonerado de tal deber si el asegurador no le somete cuestionario o cuando, aun sometiéndoselo, se trate de circunstancias que puedan influir en la valoración del riesgo y que no estén comprendidas en él». Artículo 10, Ley de Contrato de Seguro

Por lo tanto, puedes contratar todas las coberturas de su seguro médico con enfermedades preexistentes sin límites. ¿Cuál es el truco? Que suelen ser seguros de atención ambulatoria con coberturas muy básicas que no incluyen pruebas diagnósticas, cirugías, ni hospitalizaciones. Habitualmente son de copago, por lo que tienes que pagar una parte de cada servicio médico.

Derecho al olvido oncológico: La excepción a la norma

Existe un caso específico en el que las compañías aseguradoras no pueden negarse a cubrir una enfermedad preexistente: si eres superviviente de cáncer.

En España, desde 2023, se garantiza la protección del derecho al olvido oncológico. Si han transcurrido más de 5 años desde que recibiste el alta médica tras superar un cáncer, no tienes obligación de comunicarlo al seguro y las aseguradoras no pueden aplicar ningún tipo de recargo, exclusión o cláusula específica relacionada con la enfermedad.

Consejos para elegir seguro médico con enfermedades preexistentes

Contratar un seguro médico con enfermedades preexistentes no es tarea sencilla. Pero tampoco es imposible, ¡ni mucho menos!

En resumidas cuentas, estas son las claves para conseguir un seguro médico con enfermedades preexistentes que cubra tus necesidades:

  • Busca una aseguradora que no excluya por completo tu enfermedad.
  • Sé sincero en el cuestionario de salud.
  • Si te ofrecen una cobertura parcial, considera cuidadosamente los límites económicos y los servicios excluidos.
  • Asegúrate de que te da acceso a los especialistas que necesitas en tu área geográfica.
  • Infórmate bien de las diferentes opciones con un corredor de seguros especializado, ya que conoce muy bien los tipos de pólizas de las diferentes aseguradoras y te ayudará a dar con la mejor opción para tu caso.

Además de estas recomendaciones específicas, en este artículo te damos otros 6 consejos para elegir el mejor seguro médico adaptado a tus necesidades.

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