Seguro de placas solares: el detalle que muchos propietarios olvidan

Proteger tu inversión con un seguro de placas solares permite cubrir daños por tormentas, robo o responsabilidad civil
El seguro de placas solares protege los equipos ante distintos tipos de incidencias

Cada vez son más las viviendas que aprovechan la energía del sol para reducir su factura eléctrica y ganar independencia energética. Basta con recorrer cualquier urbanización o mirar los tejados de muchas casas para comprobar cómo las instalaciones fotovoltaicas forman ya parte del paisaje. Sin embargo, junto con esa inversión aparece una pregunta que muchos propietarios no se hacen hasta que surge un problema: ¿mi seguro de placas solares realmente las protege?

La respuesta no siempre es tan sencilla como parece.

Muchas personas creen que instalar paneles solares implica automáticamente que su seguro de hogar los cubre. Otras piensan justo lo contrario: que necesitan contratar una póliza completamente independiente. La realidad suele situarse en un punto intermedio y depende de cómo esté configurado el seguro, del tipo de instalación y de las coberturas contratadas.

Y la verdad es que merece la pena revisar este aspecto. Una instalación fotovoltaica supone una inversión de varios miles de euros que está permanentemente expuesta al granizo, al viento, a las tormentas, a sobretensiones eléctricas o, incluso, al robo.

Desde el equipo Comercial de Cosnor lo explican con frecuencia: «Muchos clientes invierten una cantidad importante en placas solares, pero olvidan comunicar esa mejora a su aseguradora. Cuando llega un siniestro descubren que la póliza no reflejaba correctamente el valor real de la vivienda».

Precisamente por eso, antes incluso de poner en marcha la instalación, conviene entender cómo funciona un seguro de placas solares y qué aspectos deben revisarse para evitar sorpresas desagradables.

¿Las placas solares están cubiertas por el seguro de hogar?

Es probablemente la primera duda que surge después de instalar un sistema fotovoltaico. Y la respuesta es: depende.

En muchas ocasiones, las placas solares pueden quedar cubiertas dentro del seguro de hogar siempre que formen parte fija del inmueble y hayan sido correctamente declaradas a la aseguradora. Sin embargo, no todas las pólizas ofrecen el mismo nivel de protección ni contemplan exactamente las mismas garantías.

Por eso no basta con dar por hecho que están aseguradas.

Imaginemos una vivienda unifamiliar que instala doce paneles solares sobre la cubierta. Meses después, una fuerte tormenta de verano acompañada de granizo provoca daños importantes en varios módulos.

Si la instalación figura correctamente en la póliza y las coberturas incluyen ese tipo de riesgo, el propietario podrá activar su seguro.

Si no ha comunicado la instalación o el capital asegurado ya no refleja el valor real de la vivienda, la situación puede complicarse.

Ahí está una de las claves. Porque un seguro de placas solares no solo protege los paneles. También debe tener en cuenta inversores, estructuras de fijación y otros elementos que forman parte de la instalación.

Las coberturas más habituales suelen incluir:

  1. Daños provocados por tormentas, viento o granizo.
  2. Incendio y explosión.
  3. Daños eléctricos derivados de sobretensiones.
  4. Robo o actos vandálicos, según las condiciones de la póliza.
  5. Responsabilidad civil frente a terceros cuando resulte aplicable.

Desde Cosnor insisten en revisar siempre la póliza después de instalar un sistema fotovoltaico. «Cuando una vivienda incorpora placas solares está aumentando su valor. Esa modificación debe reflejarse correctamente para evitar problemas en caso de siniestro».

Y es un consejo que tiene mucho sentido. Porque asegurar una vivienda hoy no siempre significa asegurar la misma vivienda que hace cinco años.

Qué riesgos afrontan realmente las placas solares durante el verano

Cuando pensamos en daños sobre una instalación fotovoltaica solemos imaginar inmediatamente una gran tormenta. Pero la realidad es bastante más amplia.

El verano concentra algunos de los riesgos más importantes para este tipo de instalaciones.

Las altas temperaturas someten continuamente a los equipos a condiciones exigentes. Las tormentas con aparato eléctrico pueden provocar sobretensiones. El granizo representa uno de los fenómenos meteorológicos más agresivos para los paneles y, además, durante las vacaciones muchas viviendas permanecen vacías durante varios días o semanas.

Todo ello incrementa la importancia de disponer de un buen seguro de placas solares.

Pensemos en una situación bastante habitual. Una familia se marcha dos semanas de vacaciones. Durante su ausencia una tormenta intensa provoca daños en varios paneles y afecta también al inversor de la instalación.

Cuando regresan, descubren que el sistema ha dejado de producir energía. No solo tendrán que afrontar el coste de la reparación.

También dejarán de generar parte del ahorro energético previsto mientras la instalación permanece inactiva.

Además de los fenómenos meteorológicos, existen otros riesgos que muchas veces pasan desapercibidos.

Entre los más frecuentes destacan:

  1. Impacto de objetos arrastrados por el viento.
  2. Sobretensiones tras un rayo cercano.
  3. Actos vandálicos.
  4. Robo de componentes de la instalación.
  5. Daños ocasionados durante trabajos de mantenimiento o reparación.

Laura instaló placas solares hace poco más de dos años. «Pensábamos únicamente en ahorrar en la factura de la luz. Nunca habíamos pensado que una tormenta pudiera afectar a la instalación hasta que una granizada dañó varios paneles en viviendas cercanas».

Desde el equipo Comercial de Cosnor recuerdan una idea muy importante: «Las placas solares están diseñadas para soportar condiciones muy exigentes, pero ningún sistema es completamente inmune a fenómenos meteorológicos extremos».

Y precisamente ahí empieza el verdadero valor de revisar correctamente las coberturas antes de que aparezca el primer incidente.

Cuánto cuesta un seguro de placas solares y qué aspectos conviene revisar antes de contratarlo

Una vez que la instalación está funcionando y empiezan a llegar las primeras facturas con un consumo mucho más reducido, es fácil pensar que el trabajo ya está hecho.

Sin embargo, hay un paso que muchas personas dejan para más adelante y que puede resultar decisivo si algún día ocurre un imprevisto: revisar que el seguro de placas solares realmente protege toda la inversión realizada.

Y la verdad es que no estamos hablando de cantidades pequeñas.

Instalar paneles fotovoltaicos supone, en la mayoría de los casos, una inversión de varios miles de euros. Precisamente por eso merece la pena dedicar unos minutos a comprobar que esa inversión también está asegurada.

El coste de un seguro de placas solares depende de diferentes factores. En muchas ocasiones basta con adaptar el seguro de hogar existente para incluir correctamente la instalación. En otras situaciones puede ser recomendable ampliar determinadas coberturas o ajustar los capitales asegurados.

Todo dependerá de las características de la vivienda y del sistema instalado. Entre los factores que más influyen encontramos:

  1. El valor total de la instalación fotovoltaica.
  2. El tipo de vivienda donde se ubican los paneles.
  3. Las coberturas adicionales contratadas.
  4. Los capitales asegurados y las franquicias.
  5. El uso que se hace de la instalación y si existe autoconsumo o compensación de excedentes.

Pensemos en dos viviendas prácticamente idénticas. Una de ellas incorpora una instalación valorada en 12.000 euros y comunica esa mejora a la aseguradora. La otra instala exactamente los mismos paneles, pero mantiene la póliza sin actualizar.

Si ambas sufren un siniestro importante provocado por una tormenta, la respuesta del seguro puede ser completamente distinta.

Y ese pequeño detalle puede traducirse en miles de euros de diferencia.

Desde el equipo Comercial de Cosnor suelen hacer mucho hincapié en esta cuestión. «No se trata únicamente de tener seguro. Lo importante es que el seguro refleje fielmente la realidad de la vivienda y todas las mejoras realizadas».

Porque una instalación fotovoltaica incrementa el valor del inmueble. Y el seguro debe evolucionar al mismo ritmo.

Qué hacer si tus placas solares sufren daños y cómo evitar problemas con la indemnización

Cuando una tormenta, un episodio de granizo o cualquier otro incidente provoca daños en una instalación fotovoltaica, actuar correctamente desde el primer momento resulta fundamental.

Es comprensible que la primera reacción sea llamar directamente a un técnico para reparar cuanto antes los paneles.

El seguro de placas solares ofrece una cobertura para proteger una inversión de gran cuantía

Pero, antes de hacerlo, conviene seguir un procedimiento ordenado que facilite posteriormente la gestión del siniestro.

Lo primero es documentar cuidadosamente todos los daños mediante fotografías y vídeos desde diferentes ángulos.

También resulta recomendable conservar cualquier elemento dañado si la aseguradora solicita posteriormente su inspección. Después debe comunicarse la incidencia lo antes posible.

Cuanto antes reciba la información la compañía, antes podrá comenzar la tramitación del expediente.

Los pasos más recomendables suelen ser:

  1. Fotografiar todos los daños antes de iniciar las reparaciones.
  2. Comunicar el siniestro inmediatamente a la aseguradora.
  3. Conservar presupuestos y facturas relacionadas con la instalación.
  4. Seguir las instrucciones del perito antes de sustituir determinados componentes.
  5. Revisar si también existen daños eléctricos en otros equipos de la vivienda.

Imaginemos una situación bastante frecuente durante el verano. Una tormenta acompañada de granizo rompe varios paneles y provoca una sobretensión que afecta también al inversor.

A simple vista parece que únicamente existen daños visibles en la cubierta. Sin embargo, un análisis técnico posterior descubre averías internas que habrían pasado completamente desapercibidas.

Precisamente por eso resulta tan importante no precipitarse.

Desde Cosnor lo explican con una recomendación muy práctica. «Muchas veces el daño visible es solo una parte del problema. Antes de reparar conviene evaluar completamente la instalación para evitar que aparezcan incidencias posteriores relacionadas con el mismo siniestro».

Y ese asesoramiento especializado suele ahorrar tiempo, dinero y muchas preocupaciones.

Conclusión: proteger las placas solares es proteger una inversión pensada para muchos años

Cada vez más familias apuestan por producir su propia energía. No solo por el ahorro económico que supone reducir la factura eléctrica, sino también por la tranquilidad de depender menos de las fluctuaciones del mercado energético y contribuir a un modelo más sostenible.

Pero toda inversión importante merece una protección adecuada.

El seguro de placas solares permite precisamente eso: asegurar que un fenómeno meteorológico, un robo o un accidente no conviertan una apuesta de futuro en un gasto inesperado.

Porque los paneles están preparados para soportar condiciones muy exigentes, sí.

Pero la realidad demuestra que las tormentas intensas, el granizo, las sobretensiones o determinados actos vandálicos pueden ocasionar daños importantes.

Por eso revisar la póliza después de instalar un sistema fotovoltaico debería formar parte del propio proyecto.

Desde el equipo Comercial de Cosnor lo resumen con una idea muy sencilla: «Instalar placas solares es una decisión inteligente. Proteger esa inversión con el seguro adecuado también lo es».

Y probablemente esa sea la mejor conclusión. Porque una instalación fotovoltaica está pensada para acompañarte durante décadas. Lo razonable es que, durante todo ese tiempo, también disfrute de una protección a la altura de la inversión realizada.

Al final, generar tu propia energía es una magnífica decisión. Asegurarte de que nada ponga en riesgo esa inversión es, simplemente, el siguiente paso lógico.

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